
Durante dos semanas y media estuvo en nuestro taller–residencia de grabado electrolítico el artista Ivan Pope (Inglaterra, 1961). Yo no lo conocía hasta que contactó conmigo, estaba interesado en visitarnos para iniciarse en los procesos de grabado no tóxico que difundimos desde Gran Canaria. Me sorprendió la rapidez con la que decidió formalizar su reserva para venir ese mismo año.
Ivan es un artista licenciado en Bellas Artes por el Goldsmiths College de Londres (1990). Antes de su llegada consulté su trayectoria en su página web y en Wikipedia*, descubrí que no solo cuenta con una sólida carrera artística, sino que además es tecnólogo —como allí lo describen— y un pionero en el uso social de Internet desde 1993, un realizador decidido de sus ideas avanzadas.
A lo largo de los días compartidos, entre convivencia e intercambio de conocimientos, fuimos descubriendo muchas coincidencias en nuestras opiniones sobre la vida, el arte y la creación. Así como sobre el uso de “la red global de ordenadores y la infraestructura física que los conecta”, lo que llamamos Internet. En 1994, gracias a mi amigo Víctor Espino, descubrí este medio y siempre he “mani-fiesta-do” públicamente mi sorpresa y admiración por sus posibilidades. Sin Internet habría sido imposible desarrollar mi actividad como artista y divulgador del grabado electrolítico; ni siquiera estaría escribiendo estas líneas en una página web.
Ivan me comentó que trabajaba con una máquina para dibujar, la AxiDraw, y que quería dibujar sus planchas con ella. Inmediatamente le pedí que, por favor, la trajera: una oportunidad más para seguir poniendo a prueba el grabado electrolítico. Y así fue.
Me mostró cómo funcionaba la máquina: mediante un ordenador y una imagen digital —fotografía, dibujo, collage, etc.— que él transformaba o adaptada, aplicando diferentes patrones de líneas o puntos, con dos programas específicos, para que la AxiDraw pudiera interpretarla y dibujar sobre cualquier superficie con distintos instrumentos. En este caso, utilizó un buril sobre una plancha protegida con barniz. Las exigencias de la máquina, que requiere una superficie absolutamente plana y nivelada, me llevaron a explorar alternativas que hasta entonces apenas había practicado. Ivan Pope pudo grabar con diversos barnices y métodos de mordida mediante electrólisis. Incluso comprobamos que algunos barnices con base de alcohol resultaban especialmente adecuados y cómodos para trabajar con la dibujante AxiDraw.
Incluso me ofreció realizar un par de imágenes para que los dibujara la máquina y grabarlos. Aproveché para rizar aún más el rizo. Adaptamos dos dibujos digitales que yo había hecho con otro instrumento de dibujo contemporáneo: el iPad. En esta página, junto a los grabados de Ivan, podrán ver las dos pruebas que llevé a cabo. He comprobado que la claridad y expresividad del resultado depende en gran medida de la elección del patrón o de la trama de líneas y puntos que se utilice al transferir la imagen a la plancha barnizada. Aun así, me parece un recurso muy interesante el que ofrece AxiDraw para los grabadores contemporáneos.
Confío en que todo lo que Ivan ha aprendido en el taller le resulte útil para seguir trabajando con la electrólisis. También espero y deseo que continúe avanzando en la restauración de su casa y que pronto pueda instalar allí su taller, en Roches (Francia), con el mayor de los éxitos.
¡Salud y buena suerte!
* Recomiendo echarle un ojo a esta información.
Fotos en el taller
Ivan Pope habla de su experiencia en el taller-residencia
Después de mudarme el año pasado del Reino Unido a Francia, con la idea de construir un taller experimental de grabado, descubrí que mi primer invierno en mi nuevo hogar era sorprendentemente frío. Fue entonces cuando decidí que, cada invierno, haría una pausa para aprender en algún lugar de clima más amable. A comienzos del año siguiente, mientras exploraba en ResArtis posibles residencias de grabado, me topé con el estudio de grabado electrolítico de Alfonso.
Inmediatamente me sentí intrigado por varias razones. Ya había llegado a la conclusión de que necesitaba encontrar una alternativa a la preparación tradicional de planchas para intaglio. Ahora vivo en una zona increíblemente rural de Francia y no me entusiasmaba la idea de tener que conseguir los productos químicos necesarios para ese proceso. Además —y quizá más importante—, siempre me han fascinado los nuevos procesos y tecnologías, y la posibilidad de grabar mediante electricidad captó de inmediato mi atención. Reservé una estancia de dos semanas sin pensarlo demasiado y, como me encontraba en una especie de año sabático del arte mientras renovaba mi nueva casa y mi estudio, no volví a darle muchas vueltas hasta que partí hacia Gran Canaria.
Mi principal intención para la residencia era aprender todo lo que pudiera sobre el proceso de hacer planchas con electricidad y adquirir algo de experiencia practicándolo. Realmente no pensaba que produciría mucho trabajo
Le había comentado a Alfonso que utilizaba una máquina de dibujo digital para crear planchas y que quería experimentar más con el proceso. Él me animó a llevar conmigo mi máquina AxiDraw. No necesitaba mucha motivación, pues ya estaba planeando crear un kit de viaje con la máquina A4.
Cuando llegué, me agradó encontrar un alojamiento muy cómodo y el amplio estudio de Alfonso, elegantemente equipado. Comenzamos mi estancia con una visión general de cómo funcionaba el proceso y pronto estaba trabajando directamente en él. Monté mi máquina de dibujo y se la presenté a Alfonso. Lo que no esperaba era lo rigurosamente experimental que acabaría siendo todo el periodo. Había encontrado una mente tan inquieta e inquisitiva como la mía y pronto empezamos a intercambiar ideas mientras yo experimentaba con la capacidad de dibujo lineal de mi máquina y Alfonso introducía una variedad de barnices y enfoques de grabado. Descubrí que estaba alojado con un alquimista, mientras él mezclaba nuevas pócimas que probábamos encantados en cobre y zinc.
Como nunca antes había presentado mi máquina de dibujo a otro grabador, me ofrecí a generar planchas para Alfonso y, con su habitual entusiasmo experimental, pronto estábamos intentando encontrar un proceso que funcionara con sus imágenes.
Mis semanas transcurrieron en un torbellino de experimentos y creación de planchas, salpicadas con excursiones al impresionante interior de la isla. Regresé a casa con la inspiradora sensación de estar iniciando una nueva etapa de creativa y con un renovado deseo de difundir tanto el grabado por electrólisis como el uso de máquinas de dibujo para la creación de planchas.
Grabados de Ivan Pope



















